miércoles, 14 de abril de 2010

El "cuento" del principe azul

"El mito del 'príncipe azul' nos muestra a las chicas como seres pasivos, con vidas sin sentido, a la espera de ese caballero andante que las rescate del aburrimiento y les ofrezca protección".
O eso al menos es lo que asegura el Ministerio de Igualdad en la guía Educando en Igualdad que acaba de publicar y que va dirigida a los alumnos de secundaria españoles.
La polémica ha llegado a las aulas después de que el ministerio de Bibiana Aído hablara de la posibilidad de 'vetar' determinados cuentos infantiles por considerarlos machistas.
Blancanieves, la Cenicienta o la Bella Durmiente son, para Igualdad, claros ejemplos de la cultura de sumisión de la mujer hacia el hombre, donde ellas son seres pasivos cuya vida carece de sentido sin su príncipe azul.
"No queremos a Blancanieves fuera de la escuela sino que el príncipe comparta las tareas de palacio y las aventuras con toda la panda de enanitos", asegura Luz Martínez Ten, una de las promotoras de la campaña y miembro de FETE-UGT, en respuesta a las informaciones publicadas estos días en los medios. "Queremos apostar porque las niñas y niños aprendan a leerlos contextualizándolos en la época".
Pese a estas declaraciones, lo cierto es que en la guía se realizan afirmaciones muy duras hacia los cuentos tradicionales.
"Si os paráis un momento a pensar, la 'media naranja' implica que somos seres 'a medias' o inacabados hasta que no encontramos una pareja que nos complete", asegura el folleto.
Pero, ¿son esas las enseñanzas que transmiten los cuentos tradicionales?
Los cuentos como 'Blancanieves y los siete enanitos', 'La Bella Durmiente' o la 'Cenicienta', adaptados por varios escritores y cuya versión más popular es la de las películas de Disney, no son exclusivos del ámbito europeo y su origen se remonta a épocas anteriores a la aparición de la escritura.
Estos relatos han sido (y siguen siendo) vehículo de transmisión de conocimiento y modelos de conducta. El cuento de 'Caperucita Roja', por ejemplo, intenta transmitir a los niños los peligros que pueden entrañar los desconocidos.
Pese a que la crueldad de algunos cuentos de toda la vida (lejos del edulcorante al que nos tienen habituados los relatos modernos), Antonio Galván, psicólogo infantil, asegura que "los cuentos son importantes para formar a los menores y enseñarles a distinguir lo que está bien de lo que está mal".
"Con el paso del tiempo, y en diversas culturas, los cuentos infantiles de siempre se han ido variando para adaptarlos a la sociedad del momento. ¿Por qué no habríamos de hacerlo ahora?", concluye.



No se vosotras pero yo estoy totalmente deacuerdo en el daño que nos han hecho los cuentos de principes azules y demas........

5 comentarios:

  1. ¿será que usted aún no ha encontrado a su 'príncipe azul' y por eso está en contra de todo lo que huela a felicidad, perdices y eternidad?

    ¿no le gustaría a usted tener a 7 personitas que trabajaran para usted, la adoraran y la divirtieran, le pagaran los caprichos y la colmaran de riquezas?

    ¿no le gustaría a usted que llegara alguien que la rescatara de la rutina y la llevara a un mundo distinto y lleno de sensaciones?

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  2. ¿será que usted aún no ha encontrado a su 'príncipe azul' y por eso está en contra de todo lo que huela a felicidad, perdices y eternidad?--pos no ni lo he encontrado ni creo que lo encuentre que mis buenos 36 años me han llevado darme cuenta de que no tengo que esperar a que venga ningun principe ni azul ni de ningun color a salvarme y que mas me vale irme salvando solita porque los principe azul son una especie extinguida....

    ¿no le gustaría a usted tener a 7 personitas que trabajaran para usted, la adoraran y la divirtieran, le pagaran los caprichos y la colmaran de riquezas?---creo que hemos leido cuentos diferentes porque desde mi punto de vista los enanitos eran bastante machistas y lo que en realidad tenian era una chica interna para hacer las labores del hogar y no queramos saber que mas sin remuneracion ninguna y sin darla de alta en la seguridad social ni na, lo dicho unos caras

    ¿no le gustaría a usted que llegara alguien que la rescatara de la rutina y la llevara a un mundo distinto y lleno de sensaciones?--volvemos al planteamiento del principio si quiero salir de mi rutina e ir a un mundo distinto y lleno de sensaciones mas vale que me vaya buscando la vida porque como tenga que esperar a que otros lo hagan por mi....

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  3. Totalmente deacuerdo en todo....di que si...tu si que sabes....seguro que por mucho que busqueis no encontrareis a ninguna que haya encontrado un "principe azul" que la "haya salvado", esos cuentos nos han llevado a pensar que somos el sexo debil que tenia que ser salvado en el fondo porque los "principes azules" tienen miedo de que no demos cuenta que no necesitamos ser salvados y de que no nos hacen falta....

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  4. Anónimo se nota por sus palabras que usted si lo ha encontrado, por lo que no se identifica para que no se lo quite nadie. Y así nadie le pueda quitar la felicidad que le da su “príncipe azul”. Por lo que puedo observar creo que usted debe ser el “príncipe azul”. Porque no creo que ninguna mujer se vea identificada con esos cuentos. Además creo que no presto mucha atención cuando se los contaron, Blancanieves servía a los enanitos (y luego paso a servir al príncipe) . La Cenicienta era la sirvienta de su madrastra y hermanastras (luego paso a servir al príncipe). La Bella y la Bestia servía y cuidaba a su padre ( luego paso a servir al príncipe y a limpiar los pelos que soltaba la bestia) etc, etc… En los tiempos que estamos lo único que ha cambiado es que las princesas no queremos “príncipes azules” y que los “príncipes azules” no quieren princesas solo criadas. Hay cosas que no cambian. En conclusión que no hace falta para ser feliz tener un “príncipe azul”.

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  5. Empecemos por el principio. Los príncipes azules no existen, las medias naranjas no existen. Es decir, no hay una persona, única en el mundo, que te complemente perfectamente.
    En realidad las cosas son mucho más sencillas porque las personas somos más simples de lo que parece.

    Siguiendo con el juego de las similitudes yo diría que encontrar pareja es como encontrar un libro que encaje en tu estantería.

    A excepción de los que tengan dimensiones inusuales, todos los demás encajarán divinamente. Unos más grandes, otros más pequeños, con más hojas, con menos... con sus pequeñas imperfecciones, como todo en la vida

    Así que, queridas mías, buscad un libro que os entretenga, os divierta, que no os resulte pesado, del que os guste hablar con otras personas... y entonces, os casáis con él, por la Iglesia, como Dios manda, y a traer niños al mundo.

    Y en eso consiste la felicidad.

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