lunes, 21 de septiembre de 2009

Yo soy mi peor enemigo

En los últimos días o semanas por una serie de circunstancias diversas he descubierto un poco de la complejidad de la mente humana y algo que en un principio me parece aterrador: yo soy mi peor enemigo. Si lo pensais detenidamente cada uno es la persona que más daño se puede hacer a sí mismo porque conoces todos tus puntos débiles y donde es más fácil hacerte daño. Además de un enemigo externo te puedes alejar y sacarle de tu vida pero ¿cómo te alejas de ti mismo? Siempre estás allí es absolutamente imposible sacarte de tu propia vida. Y es alucinante el daño que puedes llegar a hacerte de una manera totalmente inconsciente, como puedes ser la persona más cruel, más dura, más exigente respecto contigo misma y como puedes anteponer el beneficio y la felicidad de los demás a la tuya propia simplemente porque en tu interior e inconsciente tienes la creencia de que tú no mereces nada porque eres una inútil y una fracasada.

5 comentarios:

  1. >¿cómo te alejas de ti mismo?

    -hay gente que utiliza drogas, lo que pasa es que su efecto es efímero, muy caro y tiene graves consecuencias.

    -hay gente que usa el trance mental para separarse del cuerpo y del mundo en que vive, pero se puede romper el hilo de plata y quedar flotando en la nada, además llegar a ese estado requiere muchos años de estudio en lo alto de una montaña.

    -hay gente que se hace demasiado vaga como para exigirse a sí misma nada y por lo tanto entra en un estado de apatía y felicidad ignorante

    - hay gente que lucha hasta la extenuación, que se mueve, que se moja en todos los charcos y que cada vez que se mira hacia dentro, se arroja a otro proyecto con tal de no pensar tontadas. Este tipo de gente muere joven por el desgaste.

    > hay gente que piensa que no merece nada porque es una inútil y una fracasada.

    - esa es la opción fácil, simplemente hay que mirarse en el espejo del mundo, cuantas personas con menos luces que un@ mism@ (que se ven con solo salir a la calle) son capaces de tirar palante,¿no te has preguntado cual es la diferencia entre tú y ellos?, quizás sea un buen comienzo averigüar esa diferencia.

    estamos tan encajonados por nuestras propias limitaciones y nuestros propios miedos que solo vemos consecuencias a todo, pero y si nos lanzamos a la piscina ¿que puede pasar?, al fin y al cabo no vamos a salir vivos de esta vida, así que ¿qué más dá?, en tu caso ¿que te arriesgas a perder?, ¿tu vida de mierda actual?, pues si eso es todo, yo que tu me arriesgaría a meterme en charcos, a mirarme en los espejos, a luchar hasta desfallecer, a moverme hasta descoyuntarme...

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  2. Hay más vida más allá de nuestro propio ombligo.

    Tan sólo y fíjate que digo 'tan sólo' hay que levantar la mirada. El 'tan sólo' no es 'tan' fácil cuando tu dolor te come o crees que te está comiendo por una causa o no justificada.

    Es ahí donde está parte de la valía y la grandeza del ser humano. El no permitir que nuestro dolor, por inmenso, profundo, devorador que nos parezca y tal vez no sin razón, nos impida ver que hay quienes sufren más y necesitan de nuestra ayuda. De una palabra nuestra de aliento. De una sonrisa. De una caricia. De nosotros.

    Pienso que para querer a los demás tenemos que empezar por querernos nosotros mismos sino, qué puedes ofrecer? Estoy convencida, plenamente convencida de que todos tenemos algo que dar a los demás. Pero si nos empeñamos en vivir en y desde la lástima, en y desde la pena, para la lástima, para la pena... qué nos aporta todo eso?

    Es cierto que podemos ser un tremendo enemigo de nosotros mismos pero, para qué? por qué?

    por qué no ser nuestro mejor amigo?

    por qué no darle la vuelta a la tortilla cuando negativos pensamientos nos invaden, los cuales ya conocemos y que sabemos cómo nos van a hacer sentir?

    por qué no querer experimentar otras sensaciones que nos lleven a lo positivo, al color, a la alegría?

    por qué no sonreir aún en los peores momentos?

    por qué sólo llorar de pena y no de emoción y alegría?

    por qué querer dar/-nos lástima cuando es cierto que 'Nen@, tú vales mucho'? (y que se atreva alguien a decir lo contrario)

    En nuestra mano está el vellocino de oro de nuestra propia felicidad (y que cada uno describa y entienda felicidad a conveniencia...)

    Hala, a trabajar en nosotros mismos. Este sí que es un trabajo diario y créeme que la recompensa es la hostia!!!

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