lunes, 4 de abril de 2011
El perro pesimista
"Había una vez un granjero que quiso hacer un concurso entre su perro y su conejo, y haciendo un agujero en uno de sus grandes prados, escondió en él una zanahoria y un hueso, para ver quién los encontraba antes. El conejo, muy alegre y optimista, se lanzó a buscar la zanahoria, cavando aquí y allí, totalmente convencido de encontrarla. El perro, sin embargo, era muy pesimista, y tras husmear un poco, se tiró al suelo y comenzó a lamentarse de lo difícil que era encontrar el hueso en un campo tan grande. Durante horas el conejo cavó, y a cada nuevo hoyo, el perro se lamentaba aún más de lo difícil que era aquello hasta para el conejo, mientras el conejo pensaba que ya le quedaba una agujero menos para encontrarla. Y resultó que cuando no quedaba sitio donde cavar, el conejo hizo un túnel hasta llegar bajo el perro, donde encontró la zanahoria y el hueso.Así, el perro perdió sólo por su pesimismo, cuando gracias a su gran instinto, ¡había encontrado el sitio a la primera!"
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maripili es que me has dado envidia....y hacia mucho que no publicaba un cuento.....
ResponderEliminaro "Alicia en el Pais de las Maravillas"....jajajaja, loli que te pierdes....
ResponderEliminar... ¿y que tienen que ver las envidias, blancanieves, las maravillas y el caminar con los agujeros, los huesos y los conejos?... mmm, pensándolo mejor, no me respondáis, creo que ya lo sé...
ResponderEliminarte perdono, Tati, por copiarte. ME ha molado el cuento....da más que pensar que el mío!
ResponderEliminarBesetes
chisme vas por buen camino pero no por el correcto del todo, ¿verdad loli?....
ResponderEliminarEl perro era un vago pero muy listo.
ResponderEliminarHola Tati...
Hola...
ResponderEliminarya te digo que si era listo porque en el cuento no se dice nada de lo agotado que acabó el conejo y además para qué quería el pobre conejo un hueso, seguro que al final era tan tonto que acabó regalandoselo al perro.
hombres!
ResponderEliminarHola Tati...
ResponderEliminarLo que no dice el cuento es que el perro consiguió el hueso sin tener que esforzarse. El conejo lo dejó a un lado después de encontrarlo.
Un beso.
Ah, acabo de leer tres comentarios arriba y ya veo que habías caído en lo mismo que digo.
ResponderEliminarmaritati! vuelveeeeeee!!!!!!! te echo de menos....
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