miércoles, 13 de abril de 2011
MIS PARANOIAS Y YO
La verdad es que a esta entrada la iba a llamar "yo y mis paranoias" pero me acorde de eso que nos decían en el cole y decidí cambiar el orden que ya se sabe que el orden de los factores no altera el producto (aunque eso no siempre es así pero en este caso sí) Mi loquera (psicologa en fino pero en loquera para los amigos aunque ella no quisiera que la llamara así) siempre decía que le doy muchas vueltas a las cosas y que soy muy negativa y siempre me pongo en lo peor. Tiene toda la razón pero vamos que para descubrir eso tampoco tenía que estudiar una carrera cualquiera de las personas que convive un poquitin conmigo ya lo sabe. En fin voy al grano que me voy por los cerros de Ubeda. Ayer tuve un día que confirma su teoría. Cuando venía en el metro hacia el curro me dio por ponerme a pensar si había apagado la luz de la lampara de mi mesilla y tras darle muchas vueltas y recordar cada paso que había dado antes de salir de casa llegué a la conclusión de que me la había dejado encendida. Si hubiera estado más cerca me hubiera dado la vuelta para ir a apagarla pero ya estaba casi en el curro o sea a una hora o un poquito más en metro de mi casa. Pues bien aquí fue donde empezó mi paranoia. Mi lamparita (como supongo la de la mayoría) tiene la pantalla de un material que parece mezcla de tela, papel y plástico. Os podeis imaginar que me puse a pensar que hasta que yo volviera a casa 11 horas despues la dichosa pantallita se habría puesto a arder por el efecto del calor de la bombilla. Y ya veía yo toda mi casa (con lo que me costo decidirme a comprarla y firmar la hipoteca)carbonizada y reducida a cenizas. Mis vecinos me odiarían a partir de entonces porque por mi culpa se había achicharrado el edificio. Bueno como veis un cumulo de desgracias. Para tratar de evitarlo llamé a mi madre para que se pasara por mi casa y mirara si me lo había dejado encendido, pero mi madre tenía un día complicado y no se podía pasar así que me mosquee con ella. Vamos que me pase todo el día pensando en lo carbonizada que iba a encontrar mi casa y el linchanmiento al que me iban a someter mis vecinos. Y el caso es que después de pasar un día horrible cuando llegue a casa resulta que no me había dejado encendida la luz ni na. Asi que me pase el día agobiada sin motivo. En fin mis paranoias y yo, lo peor es que esta situación no es una excepción y me agobio por chorradas como puede ser el ejemplo que os acabo de contar casi todos los días. Me encantaría ser de otra manera y tomarme todo con mas tranquilidad pero ya veis que soy una paranoica la mayoria de las veces sin motivo.
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aysss, tú solo piensa que en las tiendas de chinos tienen lamparitas más cutres que esa encendidas todo el día para llamar la atención y si esas no arden... la tuya tampoco, ¡fácil! :)
ResponderEliminartambién puedes poner un sensor de movimiento y si no se mueve nada en la casa, que se apaguen todas las luces y si se mueve algo... fiestaaaa...
Tatiiiii...dios mio, eso mismo me pasa a mí y muy a menudo...pero con la puñeta llave del gas y paso unos malos ratos que ni te cuento...hago que Lía, que trabaja a diez minutos de casa, vaya y se cerciore y nunca la encuentra abierta...seré idiota. Comprendo tu desazón.
ResponderEliminarUn besazo
Bienvenida al club de las paranoicas, yo también lo soy y a veces, demasiado negativa...pero también tengo cosas buenas, y tú también las tendrás, algún día tenemos que decidirnos a escribir sobre eso, que parece que todo tiene que ser malo y no! me niego!
ResponderEliminarBueno qué??? para cuándo ese post sobre tus virtudes????
nena, nena, que bonito has dejado el lugar! me encanta....ahora sólo falta una foto de perfil. O de frente, pero una foto.
ResponderEliminarYo no soy para nada paranóica.
¿Qué es ese ruido? Ahora vengo!
Buff esa paranoia también la he tenido yo en alguna ocasión, pero con la luz del baño, que encima es más difícil que arda pues no tiene una pantalla de tela ni nada por el estilo pero yo, como trabajo a 5 minutos en coche de casa, regresé en alguna ocasión para comprobar si todo estaba en orden.
ResponderEliminarOtra paranoia mía, todavía peor, vino en alguna ocasión a mi mente cuando estuve de viaje, pensaba que mi nevera se podría haber descongelado y que cuando regresase mi casa estaría completamente inundada y claro, pensar eso cuando estás a muchos kilómetros de distancia agobia y mucho.
Últimamente no me pasa, esto sucedió cuando me acababa de mudar a mi piso nuevo.
Besotes
A mí me pasó lo de la nevera... el olor a muerto se notaba desde el portal de la calle, eso sí, ningún vecino protestó... a saber que tiene la gente es sus neveras...
ResponderEliminarGracias a tod@s me quedo mucho más tránquila sabiendo que no soy la única que tiene este tipo de paranoias.
ResponderEliminarMartina yo por suerte no tengo gas, puff una preocupación más, quita quita....
Marijuli lo de las virtudes me cuesta un montón siempre me veo las cosas negativas pero nunca las positivas pero prometo intentarlo...
Maripili lo de la foto de perfil prometo cumplirlo en breve pero es que no encuentro el momento ni la imagen pero de Semana Santa no pasa prometido.
Jo Nuria lo tuyo me parece más agobiante que lo mío, al menos lo mío sólo duró unas horas....y así me mantuve entretenida en el curro, jejeje