lunes, 11 de abril de 2016

El espolón que colmó el vaso

Bueno pues el diagnóstico se confirma con la radiografía. Tengo espolón no solo en el pie que me molesta sino también en el otro así que es posible que en algún momento también me de la tabarra.

Además en la radiografía ha visto que empiezo a tener artrosis pero ha dicho que ese puente ya lo cruzaremos cuando lleguemos. Y mira casi mejor porque empiezo a estar harta de tantas taras y defectos. Que sí, que es verdad que no tengo nada grave, pero es que estoy llena de goteras. Que por las mañanas tengo que tomar tantas pastillas que parezco una abuela de 90 años y bastante cascada por cierto.
Y no puedes evitar ponerte a pensar y eso es muy malooooooooooo.

Y te das cuentas de que no son solo las taras físicas sino que también estás llena de taras psicológicas. Y sumas y sigues y de repente te encuentras planteándote eso de "claro así como nadie se va a enamorar de mi". Y de repente te entra el pánico a acabar tu vida sola y no sólo en cuestión de pareja que eso mal que bien se lleva. Hablo de SOLA en toda la extensión de la palabra. Y te planteas que cuando llegues a ese punto solo habrá una culpable, TU, pero te encuentras paralizada por el pánico a tantas cosas que no sabes para donde tirar. No encuentras ninguna salida. Son tantos los miedos que no sabes ni cual enfrentar primero.

Antes trataba de autoengañarme con aquello de "si consigo adelgazar y dejar de ser una foca horrible.....". Pero llega un momento en la vida en que te das cuenta de que eso no va a ser así. Porque aunque consigas adelgazar todo aquello que te sobra, y que ahora mismo estoy en ello más por salud que por ninguna otra cosa, nada va a cambiar. Imaginar por un momento que consigo adelgazar los 40 o 50 kilos que tengo que adelgazar. Pues entonces seguiría sin ser atractiva porque se habrían generado un montón de pieles sobrantes que bajo mi punto de vista y por otros casos que he visto son casi más desagradables que los kilos. Y aunque consiga adelgazar todos esos miedos y mi fobia social no va a desaparecer, van a seguir ahí. A pesar de todo seguiré pensando que yo no valgo y yo no lo merezco y ese sí que es el gran problema.

Y de repente eres consciente de que todo esto ha surgido porque tienes un espolón y eso te ha hecho empezar a pensar. Así que sólo esperas que finalice el día y mañana aparezca otra cosa en tu vida que haga que dejes de pensar. Porque ya os he dicho que pensar es malooooooooo. Pero no hay que preocuparse que ya me he desahogado, lo he sacado fuera y mañana será martes y nos traerá otras cosas.

1 comentario:

  1. puta pescadilla que se muerde la cola.... si yo te hablara de mis comeduras de tarro, fliparías y no me sobran ni 40 ni 50, me sobran unos 10 ó 12 y ya tengo artrosis....y eso que hacía deporte!

    Cada segundo de cada día hay que hacer un herculiano trabajo psicológico para superarlo. Pero tú y yo, PODEMOS!!!!

    ResponderEliminar