miércoles, 24 de agosto de 2016

De aquí no pasa

He tomado una decisión en firme al ver esta mañana el número que aparecía en la báscula.

Ya no sólo porque sea un número excesivamente alto que casi me hace sufrir un desmayo. Principalmente la decisión la ha impulsado mi salud, que como ya comenté en otra ocasión mi médico dice que soy una bomba andante, y por mis narices. Porque no va a ser más fuerte mi dependencia a la comida y el esconderme detrás de estos kilos de más que yo.


Y es que reflexionando fríamente he llegado a la conclusión de que entre otras cosas utilizo a mis kilos de más para esconderme de un montón de miedos a los que no me quiero enfrentar. Esos kilos de más son muy útiles para "no poder hacer" determinadas cosas.

Pero ya basta.

Hasta aquí hemos llegado.

No puedo seguir viviendo llena de miedos. Bueno lo de vivir es un decir porque precisamente esos miedos lo que no me dejan es vivir simplemente veo pasar mi existencia sentada en mi cómodo sofá.

Así a partir de ahora este blog se autotransforma en un blog dedicado a los cambios en mis hábitos y mi alimentación. Donde iré contando mis avances y mis tropiezos. En vista de que sola estoy viendo que no soy capaz pues ale tomo esto como rampa de apoyo y lanzamiento.

En un principio no tenía intención de poner los kilos que he visto esta mañana en la báscula y que han hecho que casi me diera un sincope pero si quiero hacer las cosas bien y dejar de esconderme tengo que enfrentarme a ello. Así ahí va, sin tapujos ni escondites aunque sí con mucha vergüenza. El peso del que parto este reto de cambio de vida es 124,4 kg. Como podéis ver una verdadera burrada, pero de aquí para abajo a partir de ahora.

No hay comentarios:

Publicar un comentario